Outsourcing: Entendiendo el entorno global para adelantarse a los acontecimientos

Mario Luna*

Uno de los temas más discutidos actualmente es el traslado de empleos hacia países en desarrollo, tales como India, China y México. Particularmente, esta tendencia mejor conocida como outsourcing está siendo sumamente debatida en Estados Unidos ya que el ambiente político empieza a agitarse con motivo de las elecciones presidenciales que se realizarán este año. Sin mencionar que la población sigue preocupada por la baja tasa de generación de nuevos empleos.  

La realidad es que existen estimaciones económicas que justifican parcialmente este tipo de argumentos. Por ejemplo, de acuerdo a Forrester Research, 220,000 empleos anuales serán enviados fuera de Estados Unidos entre los años 2004 y 2015. Además, cada día son más las empresas de tecnología alrededor del mundo, no solo norteamericanas, que están trasladando empleos hacia países en donde la mano de obra es más barata y que ofrecen una serie de ventajas tales como una fuerza de trabajo altamente calificada y un marco legal que favorece la inversión extranjera.

Sin embargo, lo que los opositores del outsourcing olvidan es el principio económico de que cuando los costos de producción son reducidos, nuevos empleos son generados. En este sentido, es importante recordar que durante la década de los 90, la manufactura de equipo de cómputo se trasladó hacia los países asiáticos ocasionando una reducción en precios y mayor oferta tecnológica, que en buena medida impulsó el crecimiento económico mundial durante esos años. Por otra parte, es completamente normal que las empresas estén buscando nuevas alternativas que les permitan ser más competitivas y eficientes. El hecho de que estén ampliando sus horizontes hacia otros países, responde simplemente al entorno global en el que nos encontramos ahora.

Por lo tanto, todas aquellas personas que defienden esquemas proteccionistas y que insisten en apoyar prácticas obsoletas y que no corresponden al nuevo entorno global están equivocadas. Es muy fácil ser crítico, pero lo que se necesita en estos momentos es gente que tome acciones concretas y que reaccione de manera creativa proponiendo alternativas de valor.

El objetivo de este artículo no es ilustrar las ventajas y desventajas del outsourcing, ni mucho menos discutir los casos en que este tipo de práctica arroja los mejores resultados. Por el contrario, lo que busco es utilizar esta situación como excusa para ilustrar una idea que considero de suma importancia.

El mensaje que quiero transmitir a través de este breve artículo es la necesidad de adquirir conciencia de las tendencias económicas. Es sumamente crítico mantener los ojos abiertos y analizar lo que ocurre a nuestro alrededor, y sobre todo tener la capacidad de descifrar las implicaciones de dichas tendencias para nuestra empresa y/o país. Por ejemplo, desde hace un par de años México ha perdido millones de dólares (y empleos) en exportaciones hacia Estados Unidos. La respuesta de los políticos es que dicha situación ha ocurrido por la desaceleración del mercado estadounidense, cuando la realidad es que hemos sido básicamente desplazados por China. Sin embargo, las buenas noticias es que hay empresas en México que si tuvieron esa capacidad para adelantarse a los acontecimientos y hacer los ajustes necesarios para mantenerse competitivas dentro del nuevo entorno. En cambio, las empresas que no tuvieron esa capacidad… ahora no existen.

Hay quienes dicen que la mejor forma de predecir el futuro es inventándolo, y yo digo que la mejor forma de inventar el futuro es anticipándose a los acontecimientos para darles la forma que más nos conviene.

* William E. Simon Graduate School of Business Administration at the University of Rochester.

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